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martes, 5 de julio de 2011

ODA AL EQUIPO A

Uno no es dueño de sus pensamientos ni de sus recuerdos, ni decide qué recuerda ni qué no. A saber cuántos momentos importantes de mi vida se habrán esfumado para siempre, olvidados, como si jamás hubieran sucedido, y sin embargo esta mierda sigue aquí, intacta, después de tantos años.

A estas alturas apenas recuerdo ya cómo comenzó todo. No recuerdo quién era, ni qué diablos pensaba, si es que pensaba en algo, ni qué diablos sentía, si es que sentía algo... No recuerdo cómo cojones he llegado hasta aquí. Pero hay cosas en la vida que no se olvidan, eso es jodidamente cierto, hay cosas que no se olvidan nunca, aunque quizá no sean las que a nosotros nos habría gustado.

Porque puede ser que ya no recuerde quién soy ni de dónde vengo; que no consiga recordar lo que sentía por tí, cuándo te conocí, ni la primera vez que te vi, ni la última vez que te besé, sin embargo, sin saber cómo ni porqué, recuerdo perfectamente lo que sucedió aquel verano de 1972... y, maldita sea, cuando lo recuerdo tengo la extraña sensación de que todo va a salir bien.

Yo ni siquiera había nacido, y sin embargo recuerdo con nitidez lo que sucedió aquel verano. Diría que esa mierda es lo único que consigo recordar con claridad.

Recuerdo perfectamente que en 1972 cuatro de los mejores hombres del ejército americano fueron arrestados por un delito que no habían cometido, que no tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban confinados y que en la actualidad, todavía perseguidos por la justicia, sobreviven como soldados de fortuna.

...Y en lo más profundo de mi corazón sé que si alguna vez tengo algún problema y me los encuentro, tal vez pueda contratarlos.

miércoles, 29 de junio de 2011

PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

El 28 de Mayo del pasado año murió Gary Coleman, un conocido actor afroamericano que protagonizó una popular serie de televisión en los ochenta. En ella, interpretaba a Arnold, un niño de ocho años, a pesar de que él contaba con una edad mucho mayor por aquel entonces, pero aparentaba ser más pequeño debido a una enfermedad en el riñón llamada nefritis que afectaba a su crecimiento. Parece que entabló amistad con el cantante Michael Jackson, cuyo interés por los niños era de sobra conocido. Más revelador parece el hecho de que la serie protagonizada por Coleman, titulada en EEUU "Different Strokes", fuese traducida al castellano con el título "Blanco y Negro", igual que el disco que años más tarde publicaría el rey del pop.

Pero más revelador todavía es el hecho de que tiempo después apareciese en antena una nueva serie titulada Webster, de sospechosas similitudes, protagonizada por Emmanuel Lewis, que también interpretaba a un personaje de una edad muy inferior a la suya, debido a la misma enfermedad que afectaba a su crecimiento. Incluso fue nominado en 1987 al premio de actor revelación de una serie televisiva que finalmente acabaría ganando el actor Kirk Cameron por su elaborado papel en "Los problemas crecen". Webster también tuvo una estrecha relación personal con el cantante Michael Jackson e incluso se les puede ver actuando juntos en numerosas apariciones televisivas de la época que os aconsejo que consultéis por Youtube por su elevado interés cultural. (http://www.youtube.com/watch?v=lTx778LK3Rc)

Tanto Arnold como Michael Jackson han muerto recientemente en circunstancias poco conocidas, mientras que Emmanuel Lewis, Webster, continúa vivo, y se le ha podido ver en apariciones públicas recientes, aunque seriamente afectado por la muerte de su amigo Jackson.

El parecido entre ambas series es más que evidente, igual que el existente entre sus dos actores protagonistas, pero es que además, el actor que interpretaba al padre de Webster en la ficción era Alex Karras, un conocido actor y jugador de futbol americano de la época, que de hecho prestaba su personalidad a su personaje, George Papadopoulos, que en la serie era un comentarista deportivo de éxito televisivo. Sobra decir que Alex Karras recuerda en nuestro imaginario colectivo al famoso personaje de "El exorcista", el Padre Karras, cuyo nombre de pila era Damien, que a su vez era el nombre del niño diabólico de "La Profecía". Y si esto no os parece una muestra tangible del poder de manipulación de los Illuminati es que sencillamente no queréis verlo.

miércoles, 6 de abril de 2011

LO QUE NECESITAS ES AMOR

Ocurrió en el verano de 1996. Caminaba por la cuneta de la carretera comarcal cuando escuchó un traqueteo metálico, después un ruído sordo y el chirrido de un frenazo. Cuando volvió en sí reconoció la caravana gris brillante tumbada a pocos metros. Jesús Puente estaba arrodillado a su lado y se agachó para susurrarle "tranquilo chaval, es mejor que no te muevas, ya hemos llamado a una ambulancia".

sábado, 2 de abril de 2011

RECUERDOS CATÓDICOS

Veía la televisión 8 horas al día, como un jodido trabajo a jornada completa. Quiero decir que me lo tomaba muy en serio. Que no sólo veía "son goku" y "campeones" sino que madrugaba los sábados para ver "pressing catch" y "humor amarillo". Así de ruda fue mi infancia. Invertí muchas horas en cosas que casi no recuerdo, como "supermarket", un programa presentado por Enrique Simón en el que soltaban a los concursantes en medio de un supermercado con una lista de la compra y tenían que conseguir llenar el carrito antes que el otro equipo. Un argumento realmente alucinante. Lo digo en serio, ahora ya no se hacen cosas así. Cuando pienso en este concurso es casi como si todo hubiera sido un sueño. Un sueño televisivo. Como aquel programa de Jesús Puente que se grababa desde el interior de una habitación de hotel y el concursante tenía que conseguir gastar un millón de pesetas por teléfono. Este extravagante universo era mi hogar. Lo recuerdo empañado, fuera de foco y con los colores muy saturados, como aquel programa que tenía Jesús Gil en Tele5. "Gil, y tal y tal". Todos estos recuerdos absurdos e irreales se han enquistado en mi memoria. Olvidé mi primer día de instituto, pero recuerdo el de Brandon y Brenda Walsh. Olvidé mi primer beso, pero recuerdo el de Zack Morris y Kelly Kapouski. No recuerdo la fecha de tu cumpleaños, pero sé que el de Michael Jackson es el 29 de agosto. Que Dios le tenga en su gloria. Ahora todos mis recuerdos tienen la textura de un anuncio de zumosol de los ochenta.

sábado, 19 de marzo de 2011

UNA HISTORIA DE ROMANOS o “PENSABA QUE YA NO VENDRÍAS”

Todo esto ocurre al amanecer en una colina sin nombre. El aire está húmedo y frío y la bruma baja parece salir de debajo de la tierra. Un hombre alto vestido con el uniforme de centurión de las legiones de Roma espera a una mujer cerca de las ruinas de un antiguo templo. Está nervioso, pero intenta disimularlo. Alguien se acerca, pero no es ella, sino un grupo de mercaderes en un carro tirado por bueyes. La coraza del uniforme le presiona el pecho. Las cinchas de la capa le irritan la piel. El casco metálico le aprieta las sienes. Aún así, intenta permanecer firme y erguido, sin perder el porte. El carro se aleja por el camino y se hace el silencio. La mujer aparece a lo lejos, a caballo, vestida con una delicada túnica. A medida que se acerca, su corazón se acelera más y más, y por momentos parece competir con el trote del caballo. El hombre repite la misma frase para sus adentros. "Pensaba que ya no vendrías", "pensaba que ya no vendrías". Y así una y otra vez, como una oración que sirviese para tranquilizarle. La mujer se aproxima y su corazón palpita. Sólo quedan unos segundos y el hombre intenta dominar sus nervios. Sólo hay una cosa que ocupa su pensamiento. "Pensaba que ya no vendrías". La mujer baja del caballo y se acerca. Se miran un instante. Él aguarda. La mujer corre hacia él y le abraza muy fuerte. Las hebillas de la coraza se le clavan en la espalda, pero él no se queja. Se separan y se miran a los ojos, muy de cerca. Ahora sí, el hombre susurra "pensaba que ya no vendrías" y la mujer responde sonriendo "a partir de ahora siempre estaré a tu lado" mientras le mira con los ojos brillantes. Sus caras se acercan. Pasa un instante de silencio. Nunca sintió nada tan desolador como cuando el director dijo "corten".

MORIR EN PRIME-TIME

Mi pesadilla es un vídeo de primera. Uno de esos vídeos de accidentes horribles, que no tienen nada de gracioso, pero que sin embargo emiten con risas de lata. Una escena desagradable, grotesca y fúnebre, pero que se exhibe como algo alegre y simpático. Un morbo impúdico y risueño. Es un asesinato o algo así. Puede que fuera mi propia muerte. Mi muerte con risas de lata. Se va el chaval, se va por el barranquillo. El colmo de la comedia trágica. Y después me despierto sobresaltado, en un charco de sudor, y miro aterrorizado el sobre que yace a mi lado en la almohada: dentro está el dinero del premio.